miércoles, 16 de abril de 2014

Hogar

En mis desvelos
los tranvías se llaman villavesas,
los vasos de cerveza de medio litro son botellines de Keler
y oscurece más tarde de las 4.

En esos insomnios
mi cama es el Nirvana,
las calles dejan de ser tan grises
y las gentes son algo más amables.

Cuando amanece, abunda la luz
pero el abrigo nunca está de menos,
mientras los días se hacen cortos
cuando el sol cae antes de las seis.

Y en mis desvelos vuelvo a volver..


De cuerdas y alas

Para liberarme
sólo quiero que me atrapes en(tre) tus brazos
y que ellos sean las únicas cadenas que conozca,
al mismo tiempo que
mi billete de ida sin vuelta
a ningún lugar en concreto.

Para liberarme
me bastan las noches en vela
donde no importa el despertador
y lo que cuenta es la miscelánea
de mis cinco sentidos
cegando la razón.

Para liberarme,
hazme la esclava de tus deseos nocturnos,
y vuélvete el amo
de cada una de las carcajadas
que van saliendo
poco a poco de mi boca.

Para liberarme,
lo único que me falta
es librarme d ti.