En mis
desvelos
los
tranvías se llaman villavesas,
los
vasos de cerveza de medio litro son botellines de Keler
y
oscurece más tarde de las 4.
En esos
insomnios
mi cama
es el Nirvana,
las
calles dejan de ser tan grises
y las
gentes son algo más amables.
Cuando
amanece, abunda la luz
pero el
abrigo nunca está de menos,
mientras
los días se hacen cortos
cuando
el sol cae antes de las seis.
Y en mis desvelos vuelvo a volver..