sábado, 5 de diciembre de 2015

Fotografía en blanco y negro

Marcando el tempo
como el péndulo de un reloj de pared.
Izquierda, derecha
manos avejentadas
mejillas algo marchitas
pero ojos azules y vivos
como el más puro zafiro.

No se si cargan más con sus bolsos
o con los años dejan atrás.
Solo sé que es imposible dejar de mirarlos.
Caminan lento
como una película de Tarkovsky.
Ella se sienta,
él la sigue.
No se sueltan,
como si la fragilidad fuese tal
que de hacerlo
perderían el equilibrio.

Miran al horizonte,
no sé si estarán recordando,
proyectando
o quizás dejando su mente en blanco
Pero sonríen, no dejan de sonreír.
Yo creo que recuerdan.
Probablemente evoquen al pasado.
Cuando ese edificio
era un parque donde ver la vida pasar.
O cuando aquel bar era la tienda de la esquina.
Cuando todo era campo.
Cuando todo era joven.
Él palmea su mano
tres veces seguidas
y al unísono asienten.
Sí, ahora sí estoy segura
de que están buscando
entre sus memorias.

Quizás se conocieron aquí.
Quizás no.
Pero son preciosos.
Y no puedo dejar de mirarlos.

viernes, 21 de agosto de 2015

All in

Apostar toda la ilusión
al rojo
de un atardecer de verano.
A una instantánea
inmortalizada en la retina.
A la banda sonora
de una noche sin estrellas.
A las carcajadas
que asomaban entre el humo de cigarros.
A un guiño pasajero
e infinitas sonrisas robadas.
A una conversación
tan espontánea
como un abrazo de reencuentro.

Apostar
día a día
sin seguro
con descaro
y una pizca de miedo.

Apostar ciegamente
sin mirar atrás,
confiando
en las sombras de un recuerdo
puramente efímero.

sábado, 25 de julio de 2015

Varsovia

Varsovia
es un pentagrama sin doble barra
en clave de fa
con un sol que sale en cuarta línea
a ritmo de 2/4.

Varsovia
está saturada de pequeñas corcheas
que bailan atropelladas
en metros
de acordes disonantes.

Pero Varsovia
tiene su melodía ondulada que vibra
despertando todas sus notas
y formando una banda sonora
que uno no quiere dejar de escuchar.

domingo, 14 de junio de 2015

Lapsos

Ayer,
planearíamos qué será de pasado mañana.
Cuando digo ayer,
paso páginas de calendarios
como hojas de libros
que ya no leemos.

Hoy,
desconozco la sinopsis del "dentro de un rato",
y el ahora se disfraza
de carnaval veneciano
difuminado entre siluetas
que algún día conocimos.

Y mañana,
seguiremos siendo marionetas del tiempo,
en la cuerda floja
del circo la vida.


viernes, 27 de febrero de 2015

Ficciones

Te encontré
en la mala cara de un lunes,
entre páginas de libros,
en respiros de domingo,
en el hueco de las teclas de un ordenador.

Más perdida
que un ciego sin lazarillo,
que un fumador sin mechero,
que una niña con sandalias en enero,
que un aldeano en Nueva York.

Hablar fue igual
que lanzar un chaleco salvavidas
a una barra de plomo,
o los oídos del sordo
de insultos llenar.

Pero despacito y con buena letra
se puedes reescribir
la cuenta nueva del borrón
y quitar el tapón
que todo lo hacía irreal.

Y así empezar de cero
ergo, dejar atrás,
tontería, hipocresía,
que alimentan hoy en día
aquello en lo que nunca te quisiste transformar.