Puertas.
De estaciones,
de aeropuertos,
de insólitos destinos.
No importa el adónde.
Pienso que sí el cuándo.
Aunque si parece nuevo,
sabe igual.
Sonrisas y lágrimas,
rostros de ilusión,
de temor,
cierto remordimiento.
Vías de escape,
puntos y aparte,
frescos proyectos,
viejos finales.
Trato de imaginar
qué se esconde
en cada maleta,
tras cada fachada.
Me entretengo
jugando a improvisar
sus historias, sus sueños,
sus preocupaciones, sus miedos.
Me pregunto
si ellos harán lo mismo.