Echar el freno
y parar el tiempo.
Abrir puertas.
Cerrar capítulos.
Poner puntos finales.
Algunos puntos y aparte.
Robarle horas al reloj,
horas que te debía(s).
Invertirlas con cabeza
en el mundo,
ese que con ilusión construías
y empezaste a destruir.
Cuando no fuiste capaz
de detener el tiempo.
Cuando demasiados noes
perecieron, siendo síes,
volviéndote desleal a tus pactos.
Corazón,
las promesas se las llevó el viento.
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